Se proclamó la República en Brasil (1889)

El 15 de noviembre de 1889, hace 127 años, el mariscal Manoel Deodoro da Fonseca lideró un golpe de estado militar que derribó a la monarquía del rey Don Pedro II proclamando la República de Brasil, sistema que sigue vigente hasta hoy.

El caldo de cultivo para acabar con la monarquía se arrastraba desde hacía tiempo: los militares estaban resentidos con el rey porque tras la guerra de la “Triple Alianza” contra Paraguay apenas recibieron reconocimiento.

Además, los influyentes terratenientes del campo también estaban molestos, porque tras la abolición de la esclavitud en 1888 habían visto mermar considerablemente sus ganancias.

A modo de anécdota, la proclamación de la República en Brasil destacó porque no respondió a un plan cuidadosamente detallado, sino que se improvisó rápidamente, y además no se derramó ni una gota de sangre.

En realidad, los líderes del golpe planeaban proclamar la República unos días más tarde, el 20 de noviembre, pero adelantaron sus planes por el rumor de que el Gobierno monárquico iba a ordenar la detención de dos de los principales cabecillas; Benjamin Constant y el propio Deodoro da Fonseca.

Cuenta la leyenda que la el día 15 Deodoro estaba enfermo, con problemas para respirar, y no quería liderar el golpe, pero finalmente accedió.

La tarea fue fácil: un grito de “Viva la República” desde lo alto de su caballo y un desfile militar por el centro de Río de Janeiro que se realizó sin sobresaltos.

En las calles de Río no hubo resistencia a favor de la Monarquía, pero tampoco entusiasmo con la República; el nuevo modelo se instauró de forma relativamente tranquila y solo hubo un herido: José da Costa Azevedo, el barón de Ladário, que fue disparado por un desconocido cuando se resistió a que lo encarcelaran.

Mientras, en la capital se sucedían los acontecimientos: el rey emperador Pedro II se encontraba en la ciudad de Petrópolis —que él mismo fundó en su honor— donde estaba la residencia de verano de la familia imperial.

Al día siguiente a la proclamación de la República recibió la notificación de que debía abandonar el país y poco después toda la familia se exilió a Europa: no volvieron a pisar Brasil hasta la década de 1920.

En la actualidad parte de la familia heredera reside en Brasil; el príncipe heredero Luiz de Orleans y Braganza —que sería rey si Brasil volviera a la Monarquía— reside en São Paulo con su hermano Bertrand, y ambos mantienen un perfil muy discreto en la vida política y social del país.

Aunque en Brasil el 15 de noviembre es festivo, el día que realmente goza de estatus de Día Nacional es el 7 de septiembre, cuando se conmemora la Independencia respecto a Portugal que Brasil alcanzó en 1822.

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